Película Sugar Daddies

La película Sugar Daddies y su lección
Una joven estudiante que ya no se libra tan fácilmente de su anciano benefactor: de eso trata esta coproducción entre EE. UU. y Canadá. Su amiga ya se deja mantener por un hombre de 80 años y la estudiante siente al principio repugnancia, pero al final un hombre de 70 la cautiva. Sin embargo, él no solo quiere llevarla en su jet privado, sino que (todavía) también quiere sexo. La película se transforma en una clase de filosofía moral y quiere decir: ¡no existe el dinero fácil!
¿Quién debería ver la película Sugar Daddies?
Desde luego, todas las que alguna vez hayan tenido esas ambiciones. Para niños, la película definitivamente no es. La película Sugar Daddies es, como se ha comentado, una especie de lección por la que se va al cine. De erotismo, la película Sugar Daddies va servida de sobra. Pero el humor se echa más bien en falta. La dirección de este "peliculón didáctico" corrió a cargo de Douglas Campbell y el guion de la película Sugar Daddies es de Barbara Kymlicka. La película pretende sacudir conciencias: este negocio no es algo que se pueda tomar a la ligera. Muchas jóvenes piensan: así se gana dinero fácilmente y ya saldrá bien de algún modo. Pero a este tipo de acuerdos van asociadas muchas consecuencias.La película Sugar Daddies y su recepción La película, Sugar Daddies, fue elogiada por la crítica por sus intérpretes (Taylor Black y Peter Strauss), pero por lo demás no fue recibida con demasiada benevolencia. Es una película más bien plana, que no exige realmente grandes conocimientos previos ni opiniones profundas. Todo lo que la joven tiene que hacer es estar ahí cuando el hombre desea su presencia. Recibe casi 6000 dólares al mes, puede cenar con elegancia y viajar en jet privado. Pero todo eso tiene su precio. Al final alguien muere. Quizá solo para hacer la película Sugar Daddies más dramática. Pero trabajar de camarera o cajera es mucho más serio de lo que presenta esta película Sugar Daddies. Un trabajo es un trabajo, pero aun así, como mujer (especialmente como mujer), hay que fijarse en qué manos se pone uno laboralmente. La película Sugar Daddies no puede abrirte realmente los ojos, pero sigue siendo una cinta más o menos agradable de ver con un final trágico. De una forma u otra, la película se queda a deber bastante.